17/04/2012

Vivir la vida

De repente, cuando eres profe,

y tienes que leer en clase "La princesa está triste, qué tendrá la princesa", entonces, de repente, te encuentras hablando del placer, de la sensualidad, de los olores, los colores...y eso te lleva a decirles que deben vivir la vida, pero vivirla de verdad, gozándolo todo, hasta el límite, cada momento, cada sensación...

y entonces, mientras en tu interior, algo lejano que suena por debajo de la voz alta que estás emitiendo te llama "mentirosa", de repente, una alumna te mira incrédula y dice: "ya me gustaría saber a mí si eres tan alegre en tu vida".

Y sientes que te has hecho transparente.
Y puede incluso que te quedes en silencio unos segundos que tú sientes eternos.
Sonríes, y sigues adelante.
Pero tú, por dentro, aunque tus palabras digan lo contrario, ya no piensas más en literatura modernista.

París. ¡La foto es mía!

29/03/2012

Leer poesía; cuidar el alma

De repente, cuando eres profe,

te descubres hablando a un grupo de chicos sobre la importancia de cuidar el alma, cuando te preguntan por qué hay que leer poesía.

"Nadie duda de que hay que cuidar el cuerpo, y os dicen que comáis, que os tapéis...Pero ¿quién habla sobre cuidar el alma, la importancia de sentirse bien, en paz, en equilibrio; lo importante de sentirse parte de la humanidad, una parte que también aportará algo, lo que sea, y que debe descubrir qué es eso que debe aportar?

Debéis leer poesía porque os lo podéis permitir".

Y de repente, cuando eres profe, alguien te mira a los ojos y (en lugar de decirte lo loca que estás), te da las gracias.

Y entonces todo vale la pena.


13/03/2012

Destino

De repente, cuando eres profe,

observas a tus alumnos y piensas que muchos de ellos ya tienen el destino marcado. Te imaginas cuáles serán madres jóvenes, cuáles tendrán un trabajo muy duro, cuáles se casarán primero...

Miras y analizas los patrones, identificas identidades con otras generaciones (y con tu generación) y, muchas veces, te entristece pensar en el poco margen de movimiento que van a tener. Aunque lo que más entristece en pensar que ese poco margen de movimiento, también lo tienes tú.

Y entonces piensas ¿tengo opciones?

O lo que da más miedo ¿qué precio tendré que pagar por no cumplir mi destino?


27/02/2012

Ya llegan los divorcios.

De repente, cuando eres profe,

reconoces la necesidad imperiosa (e innata, supongo) al ser humano de encontrar pareja en las minifaldas de las adolescentes, sus "depresiones", su obsesiva manera de peinarse...

Y cuando observas eso, además de sentirte tremendamente vieja por haberlo superado y por reconocerlo tan claramente (en ellas y en ti), cuando lo observas, digo, piensas si todo ese tiempo invertido en encontrar el amor tenía algún sentido. Por que ahora, para mí, "el tema" ya no es encontrar pareja, si no dejarla. Me explico:


cuando todas mis amigas empezaron a casarse, solíamos bromear con la idea de que "el tema", era entonces la boda, pero que dentro de un tiempo, "el tema", sería los divorcios.

Yo todavía no me he casado, pero "el tema" del divorcio ya es mi realidad.

Quizás ha sido un poco más temprano de lo que esperábamos cuando bromeábamos.

Y yo, dentro de mi burbuja sentimental*, me pregunto ¿quién puede querer todavía el vestido blanco, las promesas de eternidad, la ficción de un día, habiéndose demostrado por activa y por pasiva el engaño que todo ello supone?





Burbuja sentimental: dícese del estado de soledad en el que una se encuentra al dialogar sobre la pareja, el amor, el matrimonio y la convivencia debido a las ideas impopulares que profesa.

20/02/2012

¿Vuelvo?


De repente, cuando eres profe,

te das cuenta de la cantidad de banalidades de las que habla la gente. Un día te das cuenta de lo que te aburres en ciertas reuniones cuando la conversación se limita a dietas de adelgazamiento, experiencias con drogas, relaciones amorosas, destinos en los que uno ha estado (cuanto más exótico sea, mejor; no vale haber estado en Galicia, por ejemplo)...Y también ves, en esos momentos, por qué es tan difícil inculcar valores un poco más profundos a tus alumnos; al fin y al cabo, ellos también viven rodeados de estos temas.

Y entonces, cuando te sientes en una isla, piensas: ¿y si vuelvo a escribir en el blog?


25/08/2011

Volviendo, poco a poco


Empecé por lo básico: limpiar el estuche. Luego pasé a organizar el ordenador: las fotos, vídeos y archivos. El tercer paso fue hacer limpieza de mi (muy, muy, muy) querido pen drive. Ya eliminé los trabajos de los alumnos del curso (ya) pasado, puse todas las imágenes que puedo volver a utilizar en una misma carpeta, guardé en lugar seguro las fotos de los chicos...


Como este año me toca encargarme de cosas nuevas, el siguiente paso será empezar a aprender a usar bien el moodle. Por si alguien no lo sabe, se trata de una plataforma educativa en la que el profesor puede colgar trabajos, ejercicios, exámenes...Este año me toca organizarlo a mí (entre otros millones de cosas): dar de alta a profesores, alumnos, crear los cursos...todo un reto.

Todavía me faltará redactar una memoria con todas las actividades que hice en latín. Aprovecharé para imprimirlas y guardar un archivador con todo el curso, para tenerlo a mano el curso que viene y tener el trabajo más adelantado y ya organizado.


Así que, aunque faltan todavía unos días para que sea oficialmente 1 de Septiembre, yo me pongo manos a la obra. Vuelvo, poco a poco, al ataque.

Imagen:http://www.angelinemelin.com/, ¡genial ilustradora!


PD: ¿Cuántas contraseñas somos capaces de memorizar? El correo, el blog, el facebook, twitter, cuenta bancaria, picassa, youtube, flickr..........A veces siento miedo de que mi cabeza explote y las olvide todas de pronto. De hecho, cada vez que introduzco un user-password me sorprendo a mí misma de recordarlo. ¿Cómo conseguimos memorizar todo eso?




10/08/2011


-Una noche fría, para ser de Julio. Además, aquí, las noches de verano suelen ser sofocantes. Es extraño que tengamos frío, aunque puede que cuando bajemos de las alturas este vientecito pare de ponernos la piel de gallina.

-Es posible. Nunca me ha gustado ver las cosas desde arriba. No son reales. La vida hay que vivirla a pie de calle.

-Pues ayúdame a bajar todos los días. Por alguna razón, amanezco siempre por las nubes y estoy ya cansada de tener la piel de gallina.