y tienes que leer en clase "La princesa está triste, qué tendrá la princesa", entonces, de repente, te encuentras hablando del placer, de la sensualidad, de los olores, los colores...y eso te lleva a decirles que deben vivir la vida, pero vivirla de verdad, gozándolo todo, hasta el límite, cada momento, cada sensación...
y entonces, mientras en tu interior, algo lejano que suena por debajo de la voz alta que estás emitiendo te llama "mentirosa", de repente, una alumna te mira incrédula y dice: "ya me gustaría saber a mí si eres tan alegre en tu vida".
Y sientes que te has hecho transparente.
Y puede incluso que te quedes en silencio unos segundos que tú sientes eternos.
Sonríes, y sigues adelante.
Pero tú, por dentro, aunque tus palabras digan lo contrario, ya no piensas más en literatura modernista.

París. ¡La foto es mía!



