Lo siento, hoy interrumpo la serie "reflexiones". O por lo menos dejo las reflexiones profesionales para plantear un tema personal.
La pregunta que os planteo es: ¿Qué hacéis con las bodas a las que os invitan por compromiso?
Es una amiga de la infancia, pero que dejó de serlo hace muchos años. Ya se sabe, la vida...
Llevo casi un mes angustiada y agobiada intentando encontrar una solución (o una excusa): ¿voy sólo a la despedida de soltera? ¿No voy a nada? ¿qué excusa doy?
Y también llevo un mes discutiendo con mi familia. Y es que odio las bodas y no quiero casarme. Rectifico: no quiero una boda. Tengo mil razones que, por lo visto, todo el mundo considera "raras" o "especiales". Resumiendo: las bodas son sólo un paripé y/o negocio en las que el amor es lo último importante. En contrapartida, lo importante es disfrazarse, tener una excusa para ir a la peluquería y a comprar un vestido, hacer dinero y montar un teatro delante de gente para que vean lo feliz que eres (como si a ti sí que te fuera a durar toda la vida...), o bien, delante de gente a la que hace años que no ves, que no conoce a tu pareja y que casi no sabe nada de tu vida.
Eso sí, que te van a dar un montón de dinero, les vaya bien, o no. Y si tus padres te pagan la boda (¡¡¡¿¿¿que mi madre que trabaja 15 horas diarias tiene que gastarse dos o tres millones de pesetas en un teatro para mí???!!!) el dinero de los regalos es íntegro para los novios. Ahora bien, en la invitación nunca pone "el amor nos unió y ahora su luz nos va a dar una pasta".
Por no hablar de la molestia que tendrán que tomarse en acudir a un acto al que probablemente no tienen ganas de ir, poner buena cara a familiares a los que hace años que no ven y dar la enhorabuena ("enhorabuena por organizar este negocio, aquí tienes mi dinero").
La réplica más sencilla es: "bueno, puedes organizar la boda como tú quieras". Sí, claro, haciendo con eso que tu familia se enfade, provocando discusiones y críticas, decidiendo quién es suficientemente "importante" para algo así...Mi madre no paró de quejarse cuando el hijo de su hermana se casó ("el dinero, el vestido, los saludos falsos..."); eso sí, si yo me caso, ¡su hermana tiene que ir a la boda-negocio-teatro!
Insisto, no me importaría casarme. Pero sólo eso: casarme. Nada de negocios, nada de teatro, nada de disfraces, nada de compromisos.
Puestos a disfrazarnos, yo elijo estos dos:


Imágenes: google.es
Lo siento, no he podido resumir. Es que cuando algo me toca la fibra....
5 comentarios:
Jo he desenvolupat una habilitat especial a fer cara de "ostres, quina mala sort, just el mateix dia que us oncles celebren uns cinquanta anys" (i jo sóc com una filla/néta per a ells i és clar ja compten amb mi i...)" Però abans vaig passar per bastants tràngols com aquest. Perquè si no es tracta d'una boda, aleshores el que tinc és la boda de la meva millor amiga i etc. No penseu que sóc una mentidera compulsiva és només instint de supervivència!
Una bona és clarament una ruïna, una caiguda lliure per l'abisme que queda en el teu compte corrent.
Tant per a qui l'organitza.... però és clar que el problema és seu... com per qui hi ha d'assitir.
Ho sento. Jo ho dic clarament.
Fa molt de temps, exceptuant compromisos familiars o directament-directes no vaig a cap esdeveniment d'aquest tipus. No puc gastar-me allò que no tinc per un paripé. Si han remenat a més tan endins en els anys per a trobar convidats... desconfia més encara!
I mira, posats a fer... que "les vaya bonito". No com molts, que al cap de quatre dies... quan tu encara estàs pagant-ne la factura t'assabentes que han fet un "pet com una gla".
Vot a favor de:
No al negoci!!!
Petons Edèlia!!!
Pfffff que bien lo has descrito. Te confieso que a mi me gustaría casarme (en un futuro lejano) pero porque quiero a mi alemán, pero es que cuando pienso en todo el paripé que significa me pongo mala jajaja, asi que te doy toda la razón. Nena si no quieres ir y ya no tienes contacto hay que pensar en una buena excusa jijiji..si quieres te ayudamos entre todas jajajaja...un besito enormeeee.
A mi me pasa igual que Julia, me encantaría casarme pero me preocupan muchas de las cosas que has dicho.
Creo que realmente tienes claro qué hacer pero hay una parte, a tu pesar influenciada por lo cultural y social, que te dice que no está bien faltar.
Haz lo que realmente te apetezca y siéntete orgullosa de tener el valor de llevarlo a cabo. La única pega es que no puedas ser totalmente sincera y explicarlo con la misma claridad que lo has hecho aquí.
Este post se me escapó, pero no dejo de comentarlo. Yo siempre digo la verdad para escaquearme de las bodas: que no me apetece y que no me gusta tirar la pasta. Además, la mayoría de personas que me han invitado ya están divorciadas (no creo que hayan devuelto el dinero a los invitados que asistieron a su boda).
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